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Historias de Entre Rios
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El conflicto de las papeleras

 

Los habitantes de la República Oriental del Uruguay tienen todo el derecho de desarrollarse industrialmente en forma soberana. También pueden contaminar su territorio, agua, aire y hasta aceptar el monocultivo de eucaliptus como una consecuencia inevitable de ese desarrolo. Acotemos los límites de ese derecho.

Si el desarrollo de una orilla se opone al desarrollo de la otra, debe respetarse al que empezó antes. ¿Aceptarían los uruguayos una apestosa fábrica extranjera de harina de pescado, en una isla flotante frente a Punta del Este?

Si fuera cierto que estas papeleras van a producir malos olores en la otra orilla, los habitantes uruguayos no pueden arruinar el desarrollo de sus vecinos de Gualeguaychú, que apostaron al desarrollo turístico desde hace ya mucho tiempo. Si por el contrario, los malos olores no llegarían hasta la población ni centros turísticos, entonces los habitantes de Gualeguaychú estarían exagerando los problemas, porque la regulación y control de la contaminación aguas abajo, podría arreglarse por medio de una negociación bilateral. Los científicos de ambos países deberían llegar a una concertación aceptable para ambas partes.

Las plantas popularmente conocidas como papeleras son fábricas de pulpa de celulosa a partir de la madera vegetal. Sería más apropiado llamarlas "pasteras". El gobierno uruguayo ha autorizado la construcción de dos megaplantas pasteras en la localidad de Fray Bentos frente a la localidad entrerriana de Gualeguaychú, lo que ha ocasionado un grave conflicto entre ambos gobiernos y pobladores de la zona.

La planta de Botnia va a comenzar a operar dentro de muy poco tiempo en Fray Bentos. En cambio ENCE ha dicho que la va a construir en alguna otra parte y muy prudentemente ha desensillado hasta que amanezca.

Por ahora sólo podemos estimar si es cierto que los habitantes de Gualeguaychú tienen razón o solamente exageran con sus temores ecológicos. La planta de Botnia va a comenzar a operar a finales del 2007. En ese momento conoceremos la verdad, porque va a ser imposible barrerla bajo la alfombra. Recemos para que no pase nada, porque casi nadie recuerda lo crueles y sangrientas que han sido las guerras entre entrerrianos y uruguayos. La amnesia histórica es un pecado capital.

Con los pocos elementos que tenemos en nuestras manos podemos intentar un análisis de la situación futura, rogando al cielo que la planta de Botnia no sea otro absurdo casus bellis entre nosotros.

¿Contaminación uruguaya o ecoterrorismo argentino?

En su proceso, las “pasteras” utilizan diversas sustancias químicas y grandes cantidades de agua. Si el agua que entra a la “pastera” fuera igual al agua que sale, o con muy poca contaminación, a estas fábricas les bastaría con reciclar el agua de proceso y utilizarla indefinidamente. Por lo tanto, la famosa "Contaminación Cero" no existe. Aún así ¿son exageradas las alarmas sobre la contaminación de las pasteras uruguayas?

En Argentina hay una decena de “pasteras”, casi todas están ubicadas sobre el Río Paraná. No son modernas ni usan tecnología actualizada. Hasta ahora no han habido protestas al estilo de Gualeguaychú en ninguna de las poblaciones cercanas. ¿Hay un ecoterrorismo argentino en contra de los uruguayos?

Sabemos que el agua contaminada a la salida de las pasteras argentinas se mezcla en el cauce del Paraná y en pocos kilómetros el río se descontamina solo. Es lo que se llama "capacidad regenerativa natural". Hay daños a la naturaleza, por supuesto, pero son muy limitados. En el Río Paraná todavía se explota el turismo de pesca. No es para andar haciendo escándalos por ahí. ¿Por qué se quejan tanto los habitantes de Gualeguaychú?

La capacidad de descontaminación natural de los ríos no es ilimitada. La cantidad de agua que baja por el Río Paraná es varias veces más grande que la del Río Uruguay. La capacidad de producción de la planta de Botnia es el doble que la de todas las papeleras argentinas juntas.

Para ponerlo en perspectiva, los habitantes de Gualeguaychú están preocupados porque les van a instalar el equivalente a veinte papeleras argentinas, todas juntas en la costa de Fray Bentos.

Aunque cuente con instalaciones modernas y actualizadas, la planta de Botnia va a tener una gigantesca capacidad de producción. El porcentaje de contaminantes es pequeño pero la cantidad en toneladas es enorme. Teóricamente será demasiado para el Río Uruguay, pero ya no vale la pena discutirlo. En unos pocos meses más lo sabremos con exactitud.

Botnia ha declarado que arrojará al río 250 toneladas de residuos peligrosos por año. Desde el punto de vista medioambiental, las fábricas de esa empresa aplicarán la técnica MTD de la Unión Europea, que incluye la obligación de repoblar los peces. Para evitar el "olor típico" de una fábrica de celulosa (olor a huevos podridos) se recogerán los gases olorosos "lo más cuidadosamente posible" y se eliminarán quemándolos. Reconocen que "si bien las aguas no servirán para beber, no deberían contener exceso de sustancias tóxicas".
Ver publicación de la empresa Botnia: Evaluación del Impacto Ambiental

La Pastera más grande del mundo

La fábrica de pasta de papel de Botnia en Fray Bentos será la más grande del mundo. Producirá un millón de toneladas de pasta de celusosa por año. También han prometido que tecnológicamente será una de las más modernas.

Las buenas noticias son que han prometido que el 95 por ciento de los contaminantes potenciales nunca llegarían al medio. A través de la combustión de los residuos sólidos en una caldera, se generaría energía que puede ser vendida a la red o ser aprovechada para el uso interno del establecimiento.

Las malas noticias son que las 250 toneladas de residuos peligrosos que prometen arrojar al agua y al aire, son nada más que el 5 porciento de las 5000 toneladas de tóxicos que producirán anualmente. Cualquier descuido, accidente o falta de control sería catastrófico. Para no decir que será una bomba de tiempo, debemos confiar en la idoneidad de Botnia y en la capacidad de control del gobierno del Uruguay, quienes son los responsables directos de esa actividad industrial.

Fábrica de Pasta de Celulosa La cantidad de agua que van a utilizar en el proceso, es el factor determinante en la contaminación ambiental que van a generar. El proceso requiere 86 millones de litros de agua por día. Un 80% de ese volumen saldrá muy caliente y con una carga de por lo menos 700 kilos diarios de contaminantes diversos que afectarán mortalmente la biología del río, el conjunto del ecosistema y las potabilizadoras de agua para consumo humano de todas las poblaciones ubicadas aguas abajo. Botnia ya lo dice claramente desde ahora: el agua de salida de la planta "no servirá para beber". Para que vuelva a ser apta para el consumo humano, hay que diluírla con mucha agua fresca, en una mezcla que se produce naturalmente a lo largo de varios kilómetros aguas abajo. Sabemos que en ese trayecto habrá peces muertos, porque Botnia ya se ha comprometido a reponerlos.

Es inaudito que los técnicos finlandeses y uruguayos que participaron del proyecto se hayan atrevido a emplazar la fábrica de Botnia aguas arriba de la toma de agua corriente de la propia ciudad de Fray Bentos. Todo indica que el mismo día que la planta comience a producir, esa población se va a quedar sin agua potable. ¿Van a tener que tomar mate con agua mineral y bañarse con agua de lluvia?.

¿Hay razones para preocuparse en Gualegaychú?

Es sabido que este tipo de industria contamina el aire con olores muy desagradables. Por razones de sentido común no deben instalarse cerca de sitios poblados, mucho menos a corta distancia de un centro turítico. No podemos imaginar un carnaval en Gualeguachú con olor a huevo podrido. Los ánimos están demasiado caldeados como para hacer un pronóstico optimista.

La planta de Botnia está ubicada a 26 kilómetros de Gualeguaychú. Con el proceso denominado KRAFT, Botnia emitirá por lo menos ocho kilogramos de gas sulfídrico por tonelada de pulpa producida. Su chimenea tiene 120 metros de alto. Se emitrirán 22000 kilos de gas sulfídrico por día (las famosas "bombitas de olor" se hacen con unos pocos miligramos). La gran preocupación de los entrerrianos es si el olor a huevo podrido llegará hasta el corsódromo, playas y alojamientos turísticos de alquiler. ¿Existen motivos válidos de preocupación?

Según el Banco Mundial, los malos olores de la planta de Botnia llegarán hasta Gualeguaychú solamente en "raras ocasiones". Todo dependerá de qué lado sople el viento. Por lo tanto, cada vez que ocurra lo que en el Río de la Plata se llama una sudestada, en Gualeguaychú habrá olor a huevo podrido. Ahora es inútil discutir si el Banco Mundial está equivocado o tiene razón. Ya falta muy poco para que la planta de Botnia entre en operación y todos los que tengan nariz podrán comprobarlo por sí mismos.

Los habitués de Mar del Plata, Punta del Este y otros sitios de veraneo, saben que en "raras ocasiones" les toca mal tiempo y hasta puede llover varios días seguidos. Aún así, la gente vuelve todos los años. Sin embargo, a los habitantes de Gualeguaychú les va a resultar muy difícil convencer a sus turistas que vuelvan si el olor a huevo podrido ocurre solamente en "raras ocasiones". La combinación de sudestada con carnaval puede ser una mezcla muy explosiva en el futuro cercano.

El Negocio del Papel

Los entrerrianos no tenemos ningún interés en decirle a los uruguayos cómo deben desarrollarse porque son un país soberano. Sin embargo, existe el peligro de que sus planes de crecimiento arruinen el polo de desarrolo turítico en Gualeguaychú. ¿Debemos protestar o tenemos que ser buenos vecinos?

Deberíamos considerar la opción de ser buenos vecinos, si el beneficio del Uruguay es demasiado grande en relación a lo que vamos a perder nosotros. Ello nos lleva a formularnos otra pregunta ¿Son beneficiosas las pasteras para el desarrollo económico uruguayo?

En Entre Ríos tuvimos por muchísimo tiempo dos megafrigoríficos, Bobril sobre el río Paraná y Liebig sobre el río Uruguay. Ambos pertenecían a la Corona del Reino Unido. Mientras funcionaban, los mejores puestos de trabajo los tenían los ingleses, que vivían en barrios separados sin mezclarse con la población local. Nosotros poníamos los peones y los obreros. Todas las ganancias de esa actividad económica se fueron a Inglaterra. Mientras estuvieron aquí nuestros beneficios locales eran mínimos y cuando los cerraron no nos quedó nada.

La materia prima de nuestros megafrigoríficos eran las vacas y exportábamos conservas. La materia prima de las megapasteras uruguayas serán los eucaliptos y exportarán pasta de celulosa. Los finlandeses ocuparán los mejores puestos de trabajo y vivirán en barrios separados de la población de Fray Bentos. Todas las ganancias producto de esas operaciones serán de Botnia. ¿No resulta similar a nuestra experiencia?

En el Sudeste Asiático, Malasia ha conseguido un desarrollo económico espectacular explotando todos sus recursos naturales, incluyendo el petróleo. Los resultados están a la vista del que los quiera ver. Cualquiera puede invertir en ese país para explotar los recursos naturales, siempre y cuando los extranjeros formen una empresa con 51% de capital accionario nacional. El capital accionario es mínimo, la mayoría de las inversiones que hace Botnia, o cualquier otra empresa, son préstamos recibidos en base a un plan de negocios a largo plazo. En Latinoamérica todavía tenemos mucho que aprender.

La industria del papel tiene dos etapas. La parte “sucia” que es la fabricación de pasta de celulosa y la parte “limpia” que es la fabricación de rollos de papel. Las líneas de fabricación de papel utilizan equipos de alta tecnología, requieren mucha mano de obra y personal especializado.

La pasta es materia prima y el papel es producto terminado. El gobierno uruguayo ha otorgado el permiso a las empresas extranjeras para producir pasta, la que será exportada a Europa (50 a 55%), China (30 a 35%) y el resto a EE.UU, donde sus habitantes producirán los rollos de papel.

Las autoridades uruguayas tenían mucho margen de negociación para exigir la integración de las “pasteras” con líneas de fabricación de papel. Hasta podían haber autorizado la construcción de esas fábricas “limpias” cerca de los grandes centros urbanos y universitarios.

El gobierno del Uruguay ha optado por seguir en el típico subdesarrollo de los países exportadores de materias primas. Si van a contaminar los territorios uruguayos y entrerrianos, por lo menos que sea para exportar productos terminados y no para crear 300 puestos de trabajo con sueldos irrisorios para los estandares de Finlandia. Los uruguayos se están poniendo a la misma altura de las costureras de Indonesia. ¿No podrían fijarse metas más elevadas?

Todo indica que Uruguay tiene mucho que perder y poco que ganar. Los partidos políticos Orientales están de acuerdo con esta decisión en forma unánime y gran parte del pueblo uruguayo también. Si están equivocados lo van a sufrir en carne propia. Por ahora, los únicos que se oponen espontáneamente son los desorganizados habitantes de Gualeguaychú. Roguemos que la historia no les dé la razón. Es improbable que en el futuro los dirigentes tengan la grandeza de reconocer que se equivocaron y seguiremos comprando espejitos y vidrios de colores por los siglos de los siglos.

Los que creemos en la experiencia de la Historia, no podemos dejar de recordar a la Guerra Europea de los Cien Años. Es el antecedente que se convertiría en la política internacional de todos los países productores, que a cualquier precio deben evitar que los países proveedores de materia prima desarrollen su propia industria. Este principio fundamental de supervivencia es una constante en la historia de las relaciones internacionales. Ver el antecedente histórico

  Cronología de los hechos

2002 Argentina tomó conocimiento que Uruguay tenía planes de instalar fábricas de pasta de celulosa (popularmente llamadas "papeleras") y pidió información a la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU).

Setiembre 2003 Los ciudadanos de Gualeguaychú realizaron el primer corte de rutas en el puente internacional a Fray Bentos contra la instalación de las papeleras.

9 de octubre de 2003 Uruguay autorizó a la empresa española ENCE la construcción de una planta en Fray Bentos.

17 de octubre de 2003 La planta de ENCE fue cuestionada en el seno de la CARU por las delegación de Argentina en plenario extraordinario. Como resultado de la falta de consenso entre ambas delegaciones, las reuniones ordinarias del organismo fueron suspendidas hasta mayo de 2004.

Febrero de 2004 El presidente Kirchner y el canciller Bielsa recibieron los reclamos de los vecinos de Gualeguaychú . El Gobierno Provincial de Entre Ríos presentó recursos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Banco Mundial.

2 de marzo de 2004 Los Cancilleres de Argentina y Uruguay llegaron al acuerdo de facilitar por parte del Gobierno uruguayo la información relativa a la construcción de la Planta de ENCE y en relación a la fase operativa proceder a realizar el monitoreo por parte de CARU de la calidad de las aguas.

14 de Abril de 2004 El canciller Bielsa de Argentina hizo esta increíble declaración ante la Cámara de Diputados: "El acuerdo que suscribimos con Uruguay va a tener tres etapas. Una primera etapa es la que culmina con la aprobación del emprendimiento. Esta etapa tiene un ámbito que es la Comisión del Río Uruguay – la CARU- en la que la Argentina va a recibir toda la información por parte de Uruguay. Como se sabe la Argentina ha presentado dos informes de impacto ambiental y los informes contienen los planes de remediación. La segunda etapa, que es la de construcción, es de cuatro años, respecto de la cual la Argentina va a tener una posibilidad de monitoreo, que no es un tema trivial, porque el punto está puesto en que existen procesos tecnológicos que permiten reducir al mínimo las consecuencias medioambientales, excepto que las plantas que tienen esa naturaleza son mucho más caras. Entonces, Uruguay, en su carácter de país verde, es el sexto país en protección del medio ambiente a nivel mundial y tiene muy en cuenta estas preocupaciones. Me pareció que era una incumbencia que podemos reclamar de acuerdo con el tratado del Río Uruguay y la Comisión va a ser la que va a monitorear la construcción.[..] Luego de un largo proceso, la Argentina y Uruguay llegaron a ese acuerdo.

14 de febrero de 2005 Uruguay autorizó a la empresa finlandesa BOTNIA S.A y BOTNIA Fray Bentos S.A para su proyecto de planta de producción de pasta de celulosa blanqueada, terminal portuaria y zona franca a instalarse en el Departamento de Fray Bentos, en base a un acuerdo bilateral con Finlandia que fue firmado en el año 2002. A diferencia de la planta de ENCE, Uruguay no realizó ningún acuerdo con el gobierno Argentino referente a la planta de BOTNIA.

Abril 2005 Desde Gualeguaychú, más de 30.000 personas marcharon sobre el puente internacional en repudio a la instalación de las papeleras.

Julio 2005 La Corporación Financiera Internacional (CFI) anunció que no financiaría a las papeleras hasta que se realice una evaluación del impacto ambiental. El gobernador Busti de Entre Ríos, denunció el caso ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH)

Octubre 2005 Se produjo una escalada de declaraciones entre los presidentes de Argentina y Uruguay. Ambos países llamaron “en consulta” a sus embajadores. El entredicho se superó cuando el gobierno de Uruguay se comprometió a dar toda la información requerida referente a las papeleras.

Noviembre 2005 La Aduana Argentina trabó la exportación de materiales para una de las papeleras en Uruguay.

Diciembre 2005 La Argentina habilitó el acceso a la Corte Internacional de La Haya, según lo establece en caso de conflicto limítrofe, el Estatuto del Rió Uruguay firmado por ambos países en 1975.

30 de Enero 2006 La Comisión Mixta concluyó sus actividades sin haber alcanzado un acuerdo.

3 de Febrero 2006 Los vecinos de Gualeguaychú iniciaron un corte de 45 días sobre el puente internacional a Fray Bentos. Casi dos semanas después los vecinos de Colon se adhieren cortando el puente internacional a Paysandú.

11 de Marzo 2006 Durante la toma de posesión de la presidenta Bachelet en Chile, se anunció un compromiso entre los presidentes Kirchner de Argentina y Tabaré Vasquez de Uruguay. Argentina se comprometía a levantar el corte de los puentes y Uruguay detendría por 90 días la construcción de las plantas. Al día siguiente Tabaré desmientió el acuerdo.

16 de Marzo 2006 Miles de pobladores de Fray Bentos se movilizaron en favor de las papeleras.

21 de Marzo 2006 Se levantó el corte de 45 días. ENCE declaró que quedaba “a disposición del gobierno uruguayo”. El 23 de Marzo BOSNIA dijo que “está dispuesta a colaborar”.

5 de Abril 2006 Se suspendió la cumbre de presidentes entre Kircher y Tabaré porque a último momento BOTNIA se negó a paralizar las obras por 90 días.

30 de Abril 2006 Unas 100.000 personas marcharon desde Gualeguaychú al puente internacional para reclamar la suspensión temporal de las obras de BOTNIA.

4 de Mayo 2006 Argentina presentó formalmente su demanda al tribunal de La Haya. Las relaciones bilaterales entre ambos países alcanzaron su punto más bajo.

5 de Mayo 2006 El presidente Kirchner encabezó un acto en Gualeguaychú en el que impulsaba la “nacionalización” del conflicto. Casi todos los gobernadores provinciales se hicieron presentes para dar su respaldo a la posición de Argentina.

12 de Mayo 2006 La reina del carnaval de Gualeguaychú irrumpió en bikini en la sesión fotográfica de los mandatarios de la cumbre entre la Unión Europea, América Latina y el Caribe. Mostraba un cartel bilingüe contra la construcción de las papeleras.

8 y 9 de Junio 2006 Las delegaciones de Uruguay y Argentina expusieron sus posiciones ante el Tribunal Internacional de La Haya, que analizó el pedido argentino de paralización de obras.

4 de Junio 2006 Los presidentes Kirchner y Tabaré Vásquez se saludaron en un prolongado abrazo en la reunión del MERCOSUR en Caracas. No hablaron de las papeleras.

12 de Julio 2006 El gobierno uruguayo otorgó los permisos forestales a la empresa sueca-finesa ENSO para la construcción de una tercera planta.

13 de Julio 2006 Por 14 votos de sus 15 miembros, el Tribunal Internacional de La Haya rechazó el pedido argentino de paralización de obras Ver Resolución (pdf en inglés). Los pobladores de Gualeguaychú quedaron muy desilusionados por la ineficaz estrategia de las autoridades argentinas.

18 de Setiembre 2006 La empresa española ENCE anunció la decisión de no construír su planta en Fray Bentos.

24 de Setiembre 2006 La población de Gualeguaychú cortó brevemente la ruta 14 y el acceso al puente internacional para festejar la decisión de la empresa ENCE. Se reunieron los intendentes de Colón y Paysandú para discutir la posibilidad de relocalización del proyecto de la papelera española a Paysandú. La principal actividad económica de la ciudad de Colón es el turismo.

14 de Octubre 2006 Las poblaciones de Gualeguaychú y Colón cortaron los accesos de ambos puentes durante el fin de semana largo. El gobierno nacional argentino y la gobernación de Entre Ríos se opusieron públicamente a esta acción diciendo que era perjudicial para las negociaciones internacionales emprendidas. Los activistas de las poblaciones entrerrianas se sentían mal defendidos por la ineficiencia e incapacidad de sus propias autoriades. El FMI terminaba de publicar un informe destrabando los créditos a las papeleras.

3 de Noviembre 2006 Los vecinos de Gualeguaychú y Colón cortaron los puentes al tiempo que se realizaba en Montevideo la cumbre de presidentes latinoamericanos. En Gualeguaychú se levantó un muro simbólico sobre la ruta. No hubo diálogo sobre las paleras entre los presidentes de Argentina y Uruguay. El rey Juan Carlos de España aceptó mediar en el conflicto.

20 de Noviembre 2006 La Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú decidió retomar el corte en la ruta internacional 136 por tiempo indeterminado, ante la inminencia del otorgamiento del crédito del Banco Mundial a la papelera Botnia.

21 de Noviembre 2006 El Banco Mundial otorgó el crédito para finalizar la construcción de la planta de Botnia.

1 de Diciembre 2006 Los asambleístas de Colón decidieron cortar la ruta 135 en turnos rotativos que duran seis horas por día.

6 de Diciembre 2006 El nucleamiento "Vecinos Autoconvocados de Concordia" también decidió realizar cortes sorpresivos e intermitentes del tránsito por el puente internacional que une esa ciudad con Salto. Los cortes no comenzaron inmediatamente, como un gesto hacia la gestión del facilitador del diálogo entre Argentina y Uruguay que enviara el Rey Juan Carlos de España

Poco a poco los medios y los Gobiernos Nacionales de ambos países fueron enfriando y "olvidando" el conflicto. La Pastera de Botnia está operando a pleno. Pasaron varios años y el puente Gualeguaychú-Fray Bentos todavía sigue simbólicamente cortado al tránsito.